Bunker Session
Por Javier Menéndez | 17-05-2012
Son muchas las ocasiones en las que los monopatines se cruzan con cepillos y palas y hoy destacamos el trabajo de la gente de Collapse Skateboards.
— Leer másPor Central | 24-02-2011 | 0 Comments | 71 views
Aunque hace ya bastante tiempo que se pasea por las calles de Barcelona, a Rubén Sánchez se le sigue notando en el carácter que los primeros años de su vida transcurrieron en Madrid. Artista multidisciplinar, se mueve entre la ilustración y el diseño aunque no se niega a ninguna disciplina, ni siquiera la audiovisual. Bajo su firma están algunos de los diseños de marcas como Alai, DC Shoes o Sk8Mafia y parece que la lista va a seguir creciendo. Por lo demás, si quieres encontrarle, posiblemente lo harás en su estudio o tomándose una caña con flamenco de fondo rodeado de buenos amigos. Eso siempre.

Introdúcete con datos personales, edad y procedencia, por ejemplo….
31 palos, de Madrid e hijo adoptivo de Barcelona también. Lo de artista…mira, lo que hago para compañías lo considero trabajo y lo que hago en mi taller lo considero diversión. Arte es el cante de Camarón.
¿Dónde has encontrado inspiración aparte de en el skate?
No sé muy bien qué es la inspiración, o si es algo necesario para tener que expresarse. A veces sí, te influye algo específico para crear; una foto que has visto en un libro sobre África o unas vidrieras que has visto por ahí o un cante o un momento de algún viaje. Pero otras muchas veces no, la mayoría, diría yo. A veces te viene una idea guapa a la cabeza mientras estás comiendo un kebab, por ejemplo, o removiendo un café, por ese motivo no voy a decir que los kebabs o los cafés sean mi inspiración. No sé, habría que estudiar bien como funciona la famosa inspiración.
Y dentro del universo gráfico del skateboarding, ¿tienes algunos nombres y apellidos qué destacar?
Estoy bastante desconectado pero veo tablas por ahí que están muy guapas. Emil Kozak hizo unas hace poco para una marca (creo que danesa), Lab, que se te va la “almendrukel”, es de lo mejor que he visto.
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¿Qué hizo saltar la chispa para andar por la senda autodidacta?
Desde mis desventuras como teleoperador y reponedor del Pryca, entre otras, me propuse como objetivo supremo el ganarme la vida haciendo algo que me gustase. Eso fue lo que me impulsó a aprender diseño e ilustración, bajándome movidas de un precario Internet de hace 12 o 13 años. Aprendí un poco de diseño web también y me inventaba curriculums para entrar en compañías, así que hay sí que tenía que aprender por huevos. Tenía muchas ganas, así que no fue tan difícil. Más tarde me pregunté qué podía pasar si mezclaba mis conocimientos de diseño con lo que ya sabía del graffiti de toda la vida. Mis diseños eran muy diseños y mis grafitis muy grafitis, mezclarlo pudo ser esa chispa de la que hablas. Por aquel entonces también me influyó mucho andar cerca del gran Alex Castañeda.
¿Qué palos tocas? (Lienzo, pared, ordenador, pitos, flautas…)
Los días de ordenador no te los quita nadie. Después me refugio en mi zulo y pinto lienzos, maderas viejas o me pongo a hacer serigrafías. He aprendido a hacerlas con mi colega Chris, desde cero, montando los marcos y todo el percal. A veces me “engorilo” y me pongo a cortar hierros y maderas; un día me voy a hacer una escabechina, pero mola. También toco la guitarra un poco, para relajarme.
¿Hay algo en lo que te sientas más a gusto?
El tema artesanal me pone mucho, más que lo digital.
Alai Skateboards: ¿qué nos cuentas sobre tu relación con la compañía?
Alai es como una mujer que te mola mucho pero que se le va la olla. Siempre ha sido un proyecto muy utópico; unos colegas creando su propia marca, dándote libertad de creación y creando una filosofía conjunta de marca. Todo perfecto. Me abrió muchas puertas, pero la perfección no duró por siempre y las cosas se torcieron entre socios y tal. Lo dejé de lado porque se había perdido ese feeling del principio. Hace mucho que no hago una tabla para Alai y las últimas tablas no fueron mías, pero siempre he permanecido cerca, nunca desconecté del todo. De una manera u otra he estado mano a mano de nuevo esta última etapa junto con Edu (Muñoz), a ver qué pasa…. Pero vamos, que si Alai fuese una mujer sería una ex.

Háblanos de otros proyectos para marcas. No se te ve mal conectado.
La situación actual es la bomba, me encuentro trabajando para DC Shoes con buenos colegas en temas de diseño, arte, etc. Y es lo que me mantiene más ocupado hoy en día. También han caido algunas colaboraciones con otras marcas como Enjoi, Sk8mafia o C1rca. Lo de Enjoi sale ahora y vino porque a (Louie) Barletta le moló mucho una especie de AK47/cocodrilo de madera que tenía en una expo y en la que había estado trabajando esas semanas. Lou andaba por Barcelona con Gaston (Francisco) pasando un tiempo pero se iba ya, se la compró, se la mandé a Estados Unidos y a los días me dijo que quería su próxima tabla con el “Kalashni-krock”. De ahí vino. Lo de Sk8Mafia verá la luz pronto también. Y estoy a ver si le damos un lavado de cara a Qix, en Brasil, colaborando con algunas ilustraciones. C1rca sacó un modelo mío el año pasado y los finlandeses de Makia tienen alguna cosa por ahí también, los muy golfos. Y más cosillas… Ya te digo que muy contento y a tope.
¿Cómo te sientes tras haber lanzado el minidocumental sobre el barrio de El Raval?, ¿seguirás explorando el ámbito audiovisual?
Si me devuelven la cámara, igual sí (risas). A ver, más que un documental es un primer test de la cámara, con el engorile la sacaba todo el día por el barrio y a los tres días lo junté todo y salió eso. Tuvo una respuesta muy buena, la verdad, la gente, que es más maja. Ahora está finalista en un festival “jevi” de cortos y todo.
Internet parece estar convirtiéndose en el nuevo opio del pueblo y premia el vídeo sobre texto e imagen fija, ¿tiene esto algo que ver con tu viraje al mundo audiovisual?
Desde hace mucho he estado en lo audiovisual, pero en el lado de la animación más bien, nunca había grabado nada. No me voy a hacer cámara, ni director, ni nada, eso que lo sigan haciendo los de siempre que lo están haciendo muy bien. Yo sigo con lo mío, pero estas camaritas de ahora que no son tan caras y que graban en HD delicia, son un caramelito dificil de rechazar.

En tu web está bastante bien ilustrada tu trayectoria, así que sólo queda preguntarte por el futuro y tus planes a corto y medio plazo.
A corto plazo me voy a hacer unas lentejas, y lanzar nueva web. A largo plazo me gustaría exiliarme a la montaña, pero de momento, a medio plazo, sólo espero que las cosas no se tuerzan mucho, que siga todo como está, que pueda viajar bastante, que las marcas de skate y spray empiecen a pensar en sostenibilidad, que aguante mi taller clandestino, que el mundo no se acabe en 2012, que se quemen los pantalones bombachos por los sobacos y que vuelvan las minifaldas.
Entrevista: Javier Menéndez
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