Quién: Capi Cabrera.
Dónde: Las Palmas de Gran Canaria, barrio de Schamann.
De dónde: Las Palmas de Gran Canaria.
Pasión: La pintura me flipa en casi todas sus expresiones, métodos de creación y procesos. Ahora estoy muy a tope con todo lo que me fascina de Canarias. Me encantan las cosas que se repiten por la calle, los detalles, la pintura que cae en la acera y se solidifica, las pegatinas de los coches, el color de los neoprenos de la peña en el agua. Podría decir que mi otra gran pasión ahora, sin ninguna duda, es pillar olas, encuentro un estado muy meditativo y de conexión con la naturaleza en el agua.
¿Consideras que tu obra está relacionada con el arte urbano?
Mis inicios sin duda vienen de ahí. Durante años ha sido mi única manera de expresarme pero ahora no es así. Ya no lo necesito para sentir que tengo mi lugar en el mundo del arte. Ya no necesito estar tan expuesto, al contrario, me encanta la intimidad del taller, necesito mucho silencio para hacer lo que hago ahora mismo y reflexionar sobre los hallazgos de mis procesos con la pintura. Esto ha hecho que tenga ganas de volver a pintar en la ciudad pero de una manera diferente. Sí te diré que hay una esencia que sigue siendo igual, o por lo menos me toca de la misma manera, y es encontrar en la ciudad y en mis paseos a pie el disfrute, ahora voy con la cámara de fotos colgada, fotografiando cosas que llaman mi atención o que se repiten. Esa esencia de búsqueda ya me pasaba de pibe buscando muros o sitios abandonados.
Pasaste del arte figurativo del graffiti a usar la abstracción como método de expresión.
El arte urbano fue la manera que tuve de encontrarme a mí mismo. No sólo la libertad sino la manera de identificarme con algo por primera vez. De niño siempre dibujé y pinté, así que pasarme a la ciudad fue algo muy natural. La figuración era lo que me flipaba. Creo que tiene que ver con las proporciones. Artistas como El Niño de las Pinturas me dejaron loco en aquella época y entendí que podía utilizar el aerosol de una manera muy artística. Después de esas épocas me moví por algunos festivales de arte urbano y poco a poco sentí que ya no tenia mucho que contar en los muros. Sentí como una especie de presión de lo que se esperaba de mí y decidí parar por un tiempo. Eso fue cuando estudiaba Bellas Artes en Valencia. Recuerdo que vi un cuadro abstracto de un compañero y pensé que yo nunca podría pintar así porque no entendía qué tenía que hacer, me di cuenta que estaba muy sujeto a la forma e hice por cambiarlo. Cogí asignaturas de abstracción y empecé a investigar ese lenguaje y poco a poco me di cuenta que tenia que ver más con cierto entendimiento de la vida que estaba llevando, así que se convirtió en el lenguaje con el que conectar interior y exterior.
Muchas de tus pinturas transmiten una conexión con un entorno agreste, con lo salvaje y vivo, ¿cuál es la intención de tu obra o de su mensaje, si es que lo tiene?
Todavía estoy por encontrar las palabras para describirlo. No necesito que esté cerrado en este momento y eso es muy bonito para mi, se aleja de la cadena de producción del resto de profesiones. Intento mantenerme muy despierto con esto, darme tiempo, estar abierto al cambio y abrazar la incomodidad y la incertidumbre.
Ya desde mis últimos viajes a Canarias me daba cuenta que existían muchos elementos de interés en el paisaje canario, su rudeza y cómo se relaciona en muy pocos metros con los barrios y sus costumbres. Canarias es un lugar lleno de contrastes. Los acantilados, su aspecto volcánico y los logotipos de los supermercados y centros comerciales abandonados forman parte de mi día a día, eso es lo que estoy intentando manejar. Todavía no se exactamente como cerrarlo pero sí estoy intentando no blanquear nada. Por primera vez la fotografía está conviviendo con la pintura, muchas veces como simple archivo de una paleta de color que se repite en el paisaje y otras como manera de conectar una serie de pinturas con un lugar en concreto. Estoy intentando vivir muy conectado con la sencillez, defender mi verdad como artista canario, creo que es una verdad llena de belleza y valor. Tiene que ver con la sensación, después de muchos años, de estar en donde tengo que estar y pertenezco, donde vi mi primer paisaje.
¿Y por qué es importante para ti destacar la relación con tus orígenes?
Canarias siempre ha sido mi volver al hogar, no siempre he estado cómodo pero siempre he conseguido conectar con el ritmo de aquí, que reconozco es más tranquilo y amable, y yo soy un tipo tranquilo y amable (risas).
Creo que como artista canario estoy muy conectado, por primera vez, con hablar de lo que me ha conformado. Esto es muy interesante porque empecé este proyecto como una manera de asumir muchas de las cosas «de Canarias», sin yo sentirlas. Esa sensación se ha ido transformando. Empecé un estudio de la paleta canaria a través de estas pinturas y me he sorprendido al utilizar colores que siempre habían estado ahí. Un azul muy profundo, cuando el agua está fría y hay olas grandes en invierno, un amarillo ocre, que no viene tanto del sol sino del color de las casas, un rojo casi marrón, de la arena de las montañas y el barro. Pensé que utilizaría más negro, por la piedra volcánica y porque Millares y Manrique lo utilizaron en sus paletas de color, pero por el momento no está siendo así.
Como ves, este proyecto está vivo, como lo está mi sensibilidad por lo que me rodea. Una sensibilidad que no solo se encuentra en el paisaje, también está en la manera de hablar de la gente.
Soy un artista que esta intentando mostrar su manera de entender Canarias, como ya hicieron otros antes que yo, pero ahora es mi momento de hacerlo con la visión del que vuelve a casa.
Viviste en Valencia un tiempo…..
Valencia ha significado muchas cosas bonitas en mi proceso de crecimiento. Es una ciudad con una luz increíble, que marcó mi visión. Muchos de mis pintores favoritos son valencianos. Me flipa lo que hacen y siempre se han mostrado cercanos cuando los he querido conocer o ir a sus estudios: Nelo Vinuesa, Sergio Barrera, Inma Femenia o Victoria Irianzo, por ejemplo.
Eres muy versátil en la elección de materiales y formatos, ¿el proyecto en el que trabajas los determina o al revés?
Intento encontrar un equilibrio entre interior y exterior. He pasado muchos años en terapia intentando entenderme y todos estos procesos me han hecho entender otras maneras de ser creativo. Veo la creatividad como una manera de encontrar soluciones diferentes a los mismos problemas, una y otra vez. Trato de encontrar esa coherencia., tanto en mi vida como en la pintura y el arte en general,
En mi vuelta a Canarias ha sido importante despojarme de procesos o materiales que no tuvieran que ver con la sencillez que busco. Llevo años investigando con materiales sintéticos y transparentes, con brillos superficiales, como el metacrilato y acetatos de celulosa, pero sentía que ahora tenia sentido quitar todo lo que brille para encontrar una verdad más ruda a priori pero más profunda. Se trata de que lo superficial no despiste de la esencia, que se encuentra debajo. He empezado a buscar telas y papeles que me permitan encontrar esta verdad. Hacerme brochas para conseguir tamaños que no consigo en el mercado y así que todo esté cargado de esta búsqueda. Esto también trae grandes dilemas porque me era mucho más fácil pensar en términos de creatividad, en materiales que no estaban pensados para ello, pero ya Velazquez pintaba en tela, esto me generaba mucha ansiedad, casi me sentía como empezar de cero. Pero creo que lo estoy consiguiendo (salvando las comparaciones con Velazquez, claro), a través de un proceso con el que estoy entendiendo el lenguaje que utilizo y este me va descubriendo nuevas maneras de utilizarlo en mi beneficio artístico.
Next step: Exposiciones individuales el año que viene en Gijón (Galeria Llamazares) y Valencia (Galería Vangar). Quiero tomar tiempo para madurar y cerrar los conceptos que visualmente estoy manejando. Por otro lado, acabo de volver de pintar un mural en Valencia. Volver al mural después de todos estos procesos a través del entendimiento del lenguaje abstracto es algo en lo que llevo tiempo trabajando, hasta dar con un juego que realmente me motive. Ha sido el primero de, espero, muchos muros sustentados en esta idea de trabajo y mi vuelta después de unos años a los festivales de arte urbano con la idea de viajar para pintar.
Entrevista por John López
Fotos por Jonay P. Matos





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