
Un día no muy lejano, un artista australiano llamado Adrian Doyle decidió inventar un color que representara ciertas memorias amargas de su niñez, lo llamó Empty Nursery Blue y cubrió con él un callejón que sirve habitualmente de lienzo para las piezas de otros artistas en Melbourne, Australia. El color, en sí mismo y según el artista, es la obra.
Las reacciones de la ciudad y de la escena local (escritores de graffiti y artistas urbanos), aunque no sin una pizca de controversia, fueron en su mayoría positivas, pues, el «lienzo», volvió a quedar limpio y listo para ser bombardeado: «Tan pronto como acabé, ya habían chavales esperando con botes de spray en la mano listos para echarse encima de las paredes. Y ya han brotado algunas piezas muy buenas. Yo sabía que solo iba a durar 20 minutos pero esa era la idea.»
Australian artist Adrian Doyle has painted in all «empty nursery blue» (an own created color), a hotspot for street art in Melbourne called Rutledge Lane. Behind the concept of the action (related to childhood memories of the author), lays the idea of re-create a canvas for new and old artists to paint new pieces of art. A concept that took some days to be understood by the entire community but that right now it`s celebrated and used as it should be. Adrian Doyle manages Blender Studios
Vía invurt

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