Quién: Cosme.
Dónde: Delante de una pantalla.
De dónde: De Galicia.
Pasión: Preocuparme por cosas que no van a pasar.
Ilustrador, skate artist, artista visual, ¿cómo prefieres definirte?
Creo que grafista es un término que sirve para abarcar todo lo que hago.
¿Cómo fue tu formación y en qué punto o cómo se manifiesta en ella la influencia del skate?
Mi formación fue un caos, perdí mucho el tiempo tras salir del instituto pero terminé encontrando mi sitio en una escuela de diseño donde estudié, primero ilustración y después diseño gráfico. Pero el patín llega mucho antes. Sin patín no hay interés en el diseño. Aprendí a mirar todo con ojos nuevos, las fotos y los gráficos de las tablas primero, la imagen en general, los logos, la maquetación de las revistas y también los primeros vídeos, los títulos, los créditos. Todo lo que rodeaba al patín educó mi mirada.
Realismo, retratos, todo dentro de una línea orgánica y positiva, ¿cómo describes tu estilo, no sólo en los gráficos sino también en la tipografía y el diseño en general?
No sabría. Una de mis profes de dibujo me dijo una vez que tenía mirada de diseñador y más tarde otra profesora de tipografía me dijo que tenía mano de ilustrador. Quizás en esa versatilidad está mi estilo o su ausencia. Aunque ser versátil no es un rasgo de estilo, ser capaz de adaptarme según las necesidades del proyecto y del cliente. Y en proyectos donde no hay condicionantes termino intentando cosas nuevas, haciendo lo contrario a lo que sea lo último que haya hecho. Lo del estilo es una cuestión muy interesante y quizás yo no soy capaz de analizarlo en mí. Cómo cuando escucho mi propia voz y no la reconozco como mía. Es inconfundible para los demás pero hay algo que no soy capaz de reconocer.
Intentamos desarrollar esta entrevista en abril del 2020, en pleno confinamiento por la expansión del Covid, pero no fue posible ¿Cómo te trataron los casi dos años de las fases de la pandemia en lo personal y cómo artista?
Fue justo cuando empecé a dar clases en escuelas de diseño y me pilló en el interior de Galicia. Estuve solo con las montañas nevadas de Lugo al fondo pero intentando no pensar demasiado… eso, me centré en no pensar y en intentar hacer las cosas bien en el trabajo. También trabajando mucho en encargos de clientes del patín porque no sé si recuerdas que de repente la demanda de producto en las tiendas de skate se disparó, así que estuvimos muy liados haciendo cosas para las marcas de Theories Of Atlantis.
Chequeando tu Instagram y lo que se puede encontrar de tu currículum vía online, constan más colaboraciones con proyectos (revistas, marcas, vídeos, etc.) internacionales que nacionales, ¿cuál es la razón?
Quizás porque mis sensibilidades siempre han orbitado hacia marcas de fuera, así que, supongo que es lógico. De todos modos, cuando entré en contacto con esos clientes yo estaba viviendo en Londres y quizás eso me colocó más cerca de ciertos medios y de hacer contactos y de conocer a gente del sector. Aunque no lo parezca el tamaño de la industria del patín no es tan grande y todo el mundo se conoce y es relativamente fácil contactar con los departamentos de arte de las marcas. Una vez que empecé a colaborar con un par de proyectos todo fue más sencillo.
Entiendo que por la casi nula existencia de una industria de skate en España es difícil o casi imposible ganarse la vida como artista del skate (skate artist) en España….
Supongo que HLC debe tener un equipo creativo in-house, que debe funcionar bien para la cantidad de producto que generan desde Oiarzun. Pero nunca se me ocurrió contactar con ellos ni con ninguna otra marca más pequeña. Y además, como te comento, creo que en mi caso, después de que se publicase Spirit Quest fue más fácil establecer contactos con la industria americana.
Tu historial de colaboraciones con marcas de la East Coast americana es amplio (Quartersnacks, Theories Of Atlantis, Hopps) ¿cómo empezó tu relación profesional con esa “costa” y por qué te has “quedado” en ella?
Theories (of Atlantis) y todas las marcas que distribuye Josh Stewart van de la mano, así que una vez que contactamos todo fue muy sencillo. El resto supongo que es consecuencia de eso. Todo el mundo se conoce y, o bien se comentan, o se preguntan, o se pasan los contactos. Unos ven lo que has hecho para otros. Llega un correo o un DM con una propuesta y te comentan que han visto tal o cual cosa, o un simple nos gusta lo que haces y te lo proponen. Esa puede que sea la razón de que mis clientes estén localizados tan cerca los unos de los otros. De hecho, si sólo consideras lo que son medios online, hubo un momento en el que estaba trabajando a la vez para los tres que están en Nueva York: Quartersnacks, Jenkem y Village Psychic.
También has trabajado para marcas de Europa como Magenta. Observando el arte gráfico (de las compañías de skate) a nivel global, ¿ves una diferencia en la imagen que cada compañía proyecta según su base geográfica o más bien tiene que ver con la filosofía de cada una?
Nunca he trabajado para Magenta. Hace tiempo le mandé cosas a Soy Panday (pro skater y dueño de la marca) y hablamos de seguir en contacto pero nunca cuajó.
Una identidad sólida depende de una dirección de arte sólida, de una visión clara y definida. En el caso de Magenta, es obvio que la mano de Soy es la que define por completo la personalidad de la marca. Y lo mismo sucede con Pontus (Alv) y Polar, Josh (Stewart) y Theories, Jahmal (Williams) y Hopps, o incluso en revistas que tienen una imagen muy definida como son Kosta y Quartersnacks. La base geográfica seguro que influye aportando características a esa visión que define la personalidad de la gente que está tras el proyecto, pero hay muchas otras cosas, sobre todo sensibilidades e influencias.
Esta entrevista está motivada por tu relación con el skateboarding, pero también realizas trabajos fuera de ese ámbito, ¿ello se ha dado por una falta de ofertas desde la industria del skate o por voluntad propia has querido trabajar para marcas o proyectos alejados del skate?
Eso se debe a la necesidad, al no poder decir que no. Y también hay muchos trabajos feos para clientes terribles que nunca he enseñado. Cosas que he hecho trabajando para agencias y estudios de diseño. El verdadero privilegio es poder decir que no. Y ahora puedo permitirme trabajar solo para clientes con quienes estoy cómodo y justo coincide que son proyectos relacionados con el patín.
Los tiempos han cambiado, actualmente para llegar a más gente, el vídeo y las imágenes en movimiento poseen tanta o más importancia que lo, digamos, estático. Tú te desenvuelves bien en las dos vertientes, ¿en cuál disfrutas más y por qué?
En ambos disfruto y no disfruto, no tiene nada que ver con el arte final sino conmigo. Siempre me pasa que cuando estoy trabajando en un proyecto de animación pienso que qué fácil sería si fuese una simple ilustración, y al revés, con un proyecto estático siempre se me ocurre que si pudiese convertirlo en un loop funcionaría mejor. Muy poco sano todo por mi parte.
Actualmente tu principal labor es la de profesor de diseño, ¿por qué te has introducido en ese campo y cuáles son las motivaciones profesionales que encuentras ahí y que no existen en tus trabajos como freelance?
No recuerdo haber tenido vocación docente pero justo tras acabar mis estudios de diseño una de mis profesoras me lo comentó. Tras volver de Londres hice sustituciones cortas en las escuelas de diseño de Galicia y ahí fue cuando, sobre todo gracias al feedback del alumnado y los comentarios de otras compañeras, me di cuenta de que a lo mejor podría ser que se me diese bien. La verdad es que es como con todo, un mínimo de empatía ,querer hacerlo bien y compartir las cosas que he aprendido en mi experiencia en el sector, sobre todo mis meteduras de pata. Llevo poco más de tres años y ahora ya me encuentro más seguro. He acabado trabajando en la misma escuela en la que yo estudié, así que siento que estoy cerrando un círculo.
Un consejo para un/a ilustrador/diseñador gráfico de España, que empieza e intenta hacer carrera y evolucionar dentro de la industria del skate exclusivamente.
No parar de hacer cosas, valer para todo y contactar con las marcas que les gusten, sobre todo con aquellas con las que sientan que hay una sincronización, bien sea gráfica o bien que compartan la forma de ver el patín. Chequear a quienes están en los departamentos de arte, las directoras creativas de esas marcas, y contactar directamente. Enseñar el trabajo propio de forma honesta. Hacer propuestas con mockups que incorporen la identidad de cada marca. Que parezcan trabajos finales. Pedir feedback y consejo. Un portfolio gráfico es como una sponsor-me tape.
El otro día me dijiste que estabas bajando a patinar, ¿patinas a diario?, ¿necesitas la acción de patinar para tu arte?
Intento bajar dos o tres veces por semana. Pero no se trata de inspiración, es algo interno. Es un proceso muy parecido al de dibujar o diseñar: repetir lo mismo una y otra vez, fallar pero seguir, reconocer cuando tienes un día malo. Ese tipo de cosas son muy parecidas en ambas prácticas pero se producen en espacios diferentes. Lo necesito para despejar la cabeza y estar al aire libre e interactuar con el espacio público y la ciudad y sudar. Aunque lo que único que haga sea intentar no perder los pocos trucos que me quedan. A veces es muy frustrante pero lo sigo necesitando.
Next step: Seguir aprendiendo cosas, seguir patinando, leer todos esos libros apilados en la mesilla y pasar menos tiempo delante de pantallas.
Fotografía de skate: K-Grind en el Jardín del Posio, Orense. Por Pablo Pérez
Entrevista por John López







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