
El skateboarding de cada ciudad se alimenta y crece gracias a la arquitectura de ésta. Los skaters moldean su forma de patinar según las posibilidades que ofrece el núcleo urbano en el que viven y ruedan. Cuando los ayuntamientos intentan «encerrarlos» en skateparks y se inventan sanciones por patinar fuera de ellos, el skateboarding pierde.
Leo Valls es un skater con renombre en la escena street europea. Burdeos es su ciudad y en ella ha impulsado un proyecto de participación entre representantes gubernamentales, arquitectos y skaters para juntos mejorar la convivencia en el espacio público y, como dicen desde DC Skateboarding en la descripción de este minidocumental: «redefinir el papel del skateboarding en la ciudad del futuro».
Para conocer más sobre las perspectivas de Leo sobre el skate-urbanismo lee una entrevista publicada el año pasado en Kingpin.

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