Para el hombre, las unidades de tiempo en las que se miden las distancias en el espacio exterior no son del todo exactas, más cuando el cerebro debe asimilar lejanías que escapan a nuestra imaginación.
Un lustro es lo que separa Phantom Pop de las últimas ondas acústicas provenientes de Nebuloso, el más reciente cohete musical construido por el MC malagueño, Elphomega. No hacen falta presentaciones: 17 estaciones, 17 canciones y una vuelta al sol.
¿En qué ha cambiado Elphomega desde Testimonio Libra?
Bueno, han pasado casi diez años y tres discos desde aquel álbum. He experimentado el crecimiento de cualquier persona en ese espacio de tiempo, no sé… Como artista sobre todo siento que he ganado mucha confianza y seguridad en las decisiones que tomo y los pasos que doy con cada trabajo, con cada canción, diría yo. La experiencia dicen, más viejo, más sabio.
Abres el disco anunciando el fin ¿Por qué un aparente concepto efímero?
Estamos aquí y al segundo no. Es algo aplicable tanto a la vida como a la música. Con esta última solo hay que ver el ritmo al que se precipita todo y como funcionan las tendencias y todo lo demás. Mientras trabajaba en Nebuloso sentía que iba a ser mi último disco largo en mucho, mucho tiempo. Quizás para siempre. Se puede decir que esa primera canción, “Please welcome”, es un anunciado epitafio del propio disco, a pesar de ser una canción de bienvenida a él, otra vez la dualidad presente. Es como decir: Bienvenido, entra y disfruta, pero recuerda que no estaré aquí para siempre.
¿Crees en la atemporalidad musical en plena moda devoradora de tendencias? ¿Hacia donde crees que va la industria?
Por supuesto. Siempre elaboro mis discos con eso muy presente, para eso trabajo. Yo todavía puedo escuchar el de hace diez años sin avergonzarme, es totalmente audible, y no sé si todos podrían decir lo mismo. Pero eso lleva su tiempo y vamos hacia todo lo contrario. Vamos encaminados más a crear y compartir de inmediato que a dejar madurar las cosas. El feedback rápido es una droga. Y la industria va por ahí igualmente, con el streaming, las plataformas, el vídeo… Gracias a eso también hay más independencia y autogestión.
¿Cómo definirías la etiqueta rap en pleno 2017 viendo hacia donde vira el género?
Rap siempre será rap. Entiendo, todo está tan loco que hoy uno ya no sabe… Si me preguntan a mí, diré que hago rap. Pero desde luego, las líneas se han difuminado bastante con tanta tendencia y tanto truco vocal, no sé. Pero el rap está ahí igualmente, hay gente que sigue haciendo las cosas muy clásicas y crudas, en el subsuelo y también en el mainstream.
Doc Diamond, Bobby Perú, Lost Twin… ¿El triángulo de las Bermudas?
¡Ja, Ja! Totalmente, es para perderse y no volver, ¿no? Vaya tres patas pa’ un banco. Me doy cuenta de la suerte que tengo… ¡Todavía no sé como puedo seguir engañando a estos talentos!
En la línea de tu discografía acostumbras a colaborar con cantantes fuera del género. Podríamos decir que posees una cartera propia de puntuales artistas no tan conocidos para el público. En este caso concretamente, Gastmans.
Sí, es cierto que me gusta colaborar con artistas de todo pelaje, sí. Evidentemente, lo hago porque busco ese sonido que solo ese artista en ese momento puede dar a mi canción o a mi proyecto, ese color personal. Por otro lado, sin hacerles perder su identidad siempre intento arrastrarlos un poco a mi terreno, me gusta sacarlos de su zona de confort, por decirlo así, apretarles a ver cuanto me dan para la idea que les propongo.
Traspasando fronteras, ¿con qué artistas en la historia de la música le hubiera gustado trabajar a Elphomega?
Buf, hay tantos, no sé. ¿Quién no querría haber trabajado con Michael Jackson, por ejemplo? Podría decirte veinte artistas que admiro y que la mayoría seguramente tenemos en la cabeza… Amy Winehouse, David Bowie, espera a ver si es posible que te diga alguno que no haya muerto… ¡Stevie Wonder!
“Quizás para siempre” ¿Qué hay después de este hipotético final?, ¿Elphomega vivirá, o morirá a manos de Sergio?
Me puedes oír decir en la última canción de Nebuloso: “No pasearán mi cadáver”, así que esa es mi intención, cuando llegue el momento en que lo sienta diré adiós con todo mi amor y el dedo anular en alto… ¡Goodbye! ¡No happy ending!
Nebuloso de Elphomega está disponible en Bandcamp y en otras plataformas digitales.
Entrevista por Alberto Arziniega
Fotografías por Nouvelle Playa



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