Richard Ross es un profesor de arte que hace arte, condición a priori lógica, pero no habitual. Y mucho menos si se utiliza ese arte para realizar análisis pedagógicos sobre el poder.
Su último trabajo, Juvenile in Justice, es imposible de entender sin su precedente, Architecture of Authority. En ambos, Ross analiza las estructuras de poder (poder relacionado con la superioridad y el dominio, más que con el respeto o la confianza) manifiestas en el diseño arquitectónico del lugar en el que se ejerce tal “presión”. Es decir, cómo se expresan físicamente los espacios-habitat para con sus usuarios/as. Desde espacios menos obvios como la escuela, el posicionamiento de la profesora o los pasillos dirigidos…hasta los denominados “correccionales de menores”.
Juvenil in Justice analiza y presenta sin trampas fotográficas la arquitectura de autoridad existente en los centros penitenciarios para no adultos/as en los Estados Unidos y Canadá. Imágenes sencillas, de composiciones limpias, con o sin personas en ellas, prestando atención a los detalles y sin caer en el melodrama.
Bofetones de realidad que asientan las bases para un debate complicado entre posturas autocráticas y pedagogías más afables. Si aceptamos la arquitectura como espejo de la estructura de poder a la que sirve y somos conscientes del carácter punitivo que poseen tales instituciones, es imposible no categorizar al diseño de tales centros como “arquitecturas punitivas”. Una vez aceptamos esta tesis, debemos cuestionarnos la eficacia de tales métodos.
La innovación de Ross en este campo está ahí; en haber traspasado los muros de estos espacios considerados como “terrenos ocultos” y exponerlos en CBS News, Wired, PBS Newshour, ProPublica y Harper`s Magazine entre otros. He aquí una verdadera obra de arte al servicio de la denuncia y la autocrítica social. Tomemos nota.


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