


Imagínate meterte dentro de una lágrima, avanzar por ella y observarla como si estuvieras dentro de una gruta.
Partiendo de la particularidad de que las lágrimas de cada individuo poseen unas señas de identidad únicas, que las difieren de las de otro, Sasha R. Gregor empezó hace más de 20 años a fotografiar lágrimas humanas para ampliarlas dos mil veces y que otras personas pudiéramos apreciarlas. Para llevar a cabo el proyecto Lacrimosa, pidió la colaboración del también artista visual, Maker Fly, para crear una experiencia inmersiva de realidad virtual que permitiera a cualquier persona explorar cinco de esas lágrimas que él fotografió.
Conoce toda la información del proyecto Lacrimosa detrás de este enlace.

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