Desde que sabemos que los polos se están descongelado o que nos hemos cargado más especies de animales en 50 años que en 2.000, entre otras cafradas sin arreglo, los humanos vamos aceptando que somos fabulosos abusando de la madre Tierra. Puntos extra para los que vivimos pendientes de los requisitos del frenesí de la vida en la ciudad y para los que el lado eco-friendly jamás se les ha despertado.
Pero la sobreinformación de esta era no siempre es negativa, a veces ayuda, aunque asuste. Alerta constantemente sobre la débil salud del planeta y nos acerca a historias de personas que gastan largas horas de su tiempo en intentar paliar los efectos dañinos de la imprudencia colectiva. El arte funciona para eso, solo hay que observar durante un minuto o dos cualquiera de esas piezas creadas en homenaje a la naturaleza (en galerías, museos y pantallas) para pasar automáticamente a un estado reflexivo sobre del tema. Para ese ejercicio el trabajo de Monsieur Plant resulta oportuno.
El «Señor Planta» es Christopher Guinert, un individuo con claras inclinaciones medioambientales. A través de proyectos verdes desarrolla una filosofía asentada en dos fenómenos que influyen en la visión de lo que le rodea; la cultura de la calle y la magnificencia de la naturaleza. El artista parisino intenta alimentarnos con ética ecologista sobre el cuidado del entorno, poniendo en marcha procesos creativos que utilizan elementos de consumo cotidiano para recrear la existencia y el frágil ciclo vital vegetal. Nuestro clorofílico entrevistado se desempeña bien en laboriosas representaciones como el collage, la escultura, el diseño gráfico y la fotografía. Por no hablar de su inmersión en comisionar eventos para el descubrir el arte de otros artistas en un estudio y galería abiertos al público en París.
Una constante en las creaciones de Montsieur Plant es la incoherencia entre la incitación al consumo, inherentes a muchas áreas de la cultura street, la moda y la defensa y exposición de la vida verde, la cual el artista utiliza como catalizador para conectar dos paralelismos que coexisten.
¿Cuál fue el primer proyecto relevante en el que usaste plantas y cómo lo desarrollaste?
La idea me vino al regreso de un viaje a la India. Fui allí para refrescar mis ideas y para cortar con el mundo del marketing y de la comunicación, en el que estaba metido hasta el fondo diariamente. Al volver necesité varias semanas para introducirme en la vida normal, semanas en las que daba largos paseos solitarios entre la naturaleza. Fue entonces cuando el proyecto «Just Grow It!» nació. Como entusiasta de la cultura street y del skateboarding, las zapatillas tornaron rápidamente como el objeto fundamental del proyecto, y me enfoqué particularmente en el modelo Nike Sb, solo tenía que encontrar elementos naturales para cubrirla; amapolas encontradas en la Campagne Pastré (parque a las afueras de Marsella), piedras de los arroyos, musgo, etc.
En esta creación se advierte cierta dicotomía entre el marketing y los medios de comunicación que nos mantienen pendientes y los valores éticos que yo aprecio. De hecho, no hay que olvidarse de regresar a las fuentes de creación y de que el hombre se alimenta creativa y artísticamente de la naturaleza que le rodea. A través de esta metamorfosis de una zapatilla en una composición vegetal, el estado natural recupera sus derechos sobre la industrialización. Es una invitación a que cada uno contemple y redescubra la belleza de una simple semilla, del pasto salvaje y de la delicadeza y el olor de una flor.
Just Grow It! posiblemente sea tu proyecto más popular. ¿Fue un encargo, un trabajo comisionado o salió de tu cabeza?
Cómo ya dije, esta serie de sneakers al principio no vino de ningún encargo sino de vagar por el campo y de mi creatividad. Por otro lado y desde que se empezó a ver, algunas marcas del mundo de la moda, como Vionnet París, me han llamado para colaboraciones usando sus zapatillas, por ejemplo, en su colección 2015.
Aunque los dos son de madera, explícanos la idea detrás y la diferencia entre una tabla de skate normal y tu Natural Skateboarding.
Después de «Just Grow It!» empecé con «Natural Skateboarding». Se trata de una tabla de madera como todas, lo único es que la parte de abajo es la corteza de un árbol. La parte superior lleva lija como un skate normal, también ruedas y ejes.Una bonita pieza de arte única que no es recomendable usar ni en la ciudad ni en el bosque.
¿Qué es SEIZE?
Una agencia creativa de comunicación creada hace seis años en Marsella, siendo yo mismo la cabeza principal. En este momento somos diez personas colaborando e interviniendo en diversos proyectos y sectores de comunicación global e identidad visual. Adosada a la agencia también tenemos una actividad dirigida al arte, concretamente al arte gráfico y al street art. En nuestra galería organizamos exposiciones, eventos artísticos y acciones en paredes.
¿Cuál es tu flor favorita para decorar y para trabajar con ella?
No tengo preferencia por ninguna porque lo que me inspira es el ciclo vital, observar sus etapas a través de las estaciones; cada una es tan única y a la vez tan efímera…
El vegetarismo es un concepto/forma de vida muy discutido, que gana aceptación año tras año ¿Por qué crees que está pasando esto? ¿Crees que a los humanos nos estamos asustando del daño que le propinamos a la naturaleza?
Ciertamente, en este mundo en el que la superficialidad y el sobreconsumo son tan normales, retornar hacia lo natural, hacia nuestros orígenes parece convertirse en una tendencia esencial. Algo de dulzura en un mundo que sabe a petróleo crudo!
¿Eres vegetariano?
No lo soy, pero presto atención a lo que como, evitando los excesos y favoreciendo lo natural y una dieta sana.





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