Neko es guerrero, combate en la calle. En ella, sobre todo en la madrileña, plasma su evolución personal, que no es distinta de su evolución como artista. Su objetivo no es otro que la libre interpretación del que mira. El escritor Andrés Trapiello lo llama poesía y vandalismo ilustrado. Otros muchos lo consideran un héroe del asfalto. Autodidacta y visceral, ha tenido a bien contarnos sus últimas proezas en la capital del reino.

¿Por qué empezaste a hacer graffiti?
¡Eso mismo me pregunto yo todos los días! Viviendo en una sociedad capitalista, encuentro muy pocas disciplinas tan altruistas o humanas como el graffiti. En él, muchos ven vandalismo y suciedad, pero yo lo percibo como pequeños poemas o reflexiones personales de desconocidos que conviven conmigo. Ojalá me hubiese dado por algo más universal, como la música, o algo más sensato, como la ilustración o la publicidad. Pero la realidad es que siento una atracción irresistible por utilizar el espacio público para expresarme y crear canales de comunicación con todo aquel transeúnte que esté dispuesto a participar.
¿Qué evolución ha seguido tu trabajo?
Considero mi trabajo como un pequeño diario donde voy anotando emociones, opiniones, dudas o cualquier cosa que me ronde la cabeza. La evolución en mi trabajo es la evolución que me acompaña en todo lo que me rodea. Soy muy visceral y procuro producir economizando tiempo y energía al máximo. Ni tengo un plan, ni sigo un método. Procuro hacer lo que me apetezca en cada instante.


“Queremos plantear preguntas más que dar respuestas” dijiste al respecto de la exposición que tuviste en la IAM Gallery de Madrid hace apenas 1 mes ¿Qué tipo de preguntas esperabas que se planteasen?
Cuando hago mi trabajo pretendo abrir puertas, no me gusta proyectar sentencias. Procuro establecer un diálogo abierto donde el espectador puede hacer o sentir lo que le venga en gana.
Para mí, es bastante evidente la diferencia entre realizar un graffiti y preparar una exposición. Lo primero es ilegal y lo segundo es comercial. Pero, consciente de que la gente establece otro tipo de diferencias, la propuesta de IAM me pareció una inmejorable oportunidad para provocar un debate.
Inauguras hoy (jueves 13 de septiembre) una exposición en VAVA Gallery ¿Qué se puede ver en ella? ¿Qué tiene de especial?
En ARCO me propuse desdibujar los límites entre el encargo como artista urbano y el arte urbano, en IAM me pregunté acerca del sentido que puede tener exponer graffiti en una galería, y con VAVA Gallery, he tenido la oportunidad de desarrollar un proyecto con absoluta libertad. Me siento muy afortunado , pues es la primera vez que una galería me da la oportunidad de trabajar 100% a mi rollo y sin imposiciones de carácter económico. Respaldándome con su saber hacer y comprendiéndome como artista.
La acción consistió en intervenir, sin permiso, uno de los muchos locales abandonados en Gran Vía, rotulándolo para lograr el aspecto de una galería en proceso de montaje. Durante una semana, la gente miraba con extrañeza el local, preguntándose cualquier cosa. VAVA Gallery se encargó de promocionar un evento del que lo único que se sabia es que sería el jueves 13 de Septiembre, a las 19.30, en exclusiva para las 30 primeras personas en llegar. Sin listas, ni entradas.
La acción, por lo que me han contado, ha sido un éxito y 30 personas han podido disfrutar de una cerveza fría y un paquete muy especial cargado de arte urbano. También me consta de gente que ha llegado más tarde y sigue preguntándose que habrá pasado por allí, pues la fachada fue limpiada durante el evento por el conserje del edificio, que no daba crédito al revuelo que estaban causando unas cuantas letras de vinilo.

¿Cómo se pasa de bombardear una publicidad enorme de un Banco en plena Gran Vía madrileña a la pared de una galería de arte? ¿Se puede estar en ambos sitios a la vez?
Estar en dos sitios a la vez sería cojonudo. Soy capaz de disfrutar con ciertas exposiciones, y reconozco que encuentro cierto desinterés por determinados graffitis o intervenciones. No creo que el arte consista en pasar de un sitio a otro, aunque desgraciadamente parece que si no expones en determinados envases tu trabajo obtiene menos reconocimiento. Pero soy consciente de que eso es tan solo otra opinión. Mientras que la publicidad de un Banco me ofrece desarrollar ciertas estrategias y vivir ciertas sensaciones, trabajar en una galería me obsequia con otras. No veo mejor plan que divertirme probando cosas nuevas.
¿Qué te parecería que alguien entrase en tu exposición e interviniese o robase alguna de tus obras?
¿Por qué esta pregunta se repite con tanta frecuencia en las entrevistas? Cada uno es responsable de sus actos, y yo soy el primero que afronto las consecuencias de lo que hago. El graffiti no termina cerrando la tapa del rotulador. Se prolonga en el grito del vecino, la pregunta del curioso, la charla con los borrachos, las multas, los arrestos y los juicios, la fama que te eleva, y la que te machaca, los héroes de barrio… Cada uno tiene que procurar ser consciente de la repercusión de sus acciones individuales y asumir que en el mundo existen consecuencias por nuestras acciones. Que cada uno haga lo que crea correcto.

¿Cómo convencerías a alguien para que comprase tu libro “One Name Army”?
Estoy totalmente en desacuerdo con que la publicidad sea asfixiantemente persuasiva, cuando debería limitarse a ser estrictamente informativa. No tengo interés en convencer a nadie de que haga nada en absoluto.


Desde tu punto de vista ¿Para qué sirve el arte urbano?
No soy capaz de encontrarle una función práctica a lo que yo entiendo por arte urbano. Quizá sirva para que los políticos se forren fundando empresas de limpieza, firmen contratos exagerados de mantenimiento y recaudando multas desproporcionadas. Para mí, es una manera de vivir en Madrid.

vandalismoilustrado.tumblr.com
Intro: Karol Silva
Entrevista: Carmen López
Fotografía: Rafael R. (1, 2)
Falansh (3,6,7 y portada)
G. de la Madrid (4)
D. Roach (5)

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