Las pequeñas compañías de skate, creadas y manejadas por patinadores, con una imagen cuidada e identificativa, un equipo de pocos integrantes pero copioso talento y férrea inclinación por las cualidades naturales del skateboarding mueven hoy en día la manivela del skateboarding global. Ya no es necesario mudarse a California para graduarse como pro en la universidad del skate o para montar una empresa que sea tomada en serio a nivel mundial. Londres, Estocolmo, París o Nueva York, por nombrar algunas, son las nuevas bases de marcas y colectivos al frente de la maquinaria eskatera (pero cualquier ciudad del planeta es propicia si no hay delirios de grandeza por medio).
En España el compendio corporativo skate siempre ha tenido un carácter de pequeña escala, sujeto, obviamente, a la demanda. Desde el nacimiento de las primeras compañías nacionales la tónica «familiar» ha predominado, aunque en más ocasiones de las que seguramente guste reconocer, las ganas de abarcar sin poder (saber) apretar han hundido la mayoría de los barcos. Pero es 2015 y se respiran aires renovados; los skaters con talante emprendedor parecen haber aprendido una o dos lecciones.
Varias entidades con las credenciales descritas arriba lo están haciendo bien dentro de nuestro territorio, manifestando a los cuatro vientos (digitales sobre todo) una manera propia de inhalar y exhalar skateboarding. Por el constante protagonismo de sus afiliados aquí y allá últimamente es justo destacar brevemente hoy a Louw Skateboards.
Funcionando hace menos de dos años, la propuesta de Louw se balancea entre la transoceánica experiencia de su fundador, Enrique Lorenzo (uno de los patinadores técnica y estilísticamente más agraciados que ha dado nuestro país y el primero en conquistar América) y la destreza en ebullición de los jóvenes (que no recién llegados) patinadores que representan la marca. La identidad gráfica de Louw se nutre principalmente del fino trabajo de Jorge Élosegui Astrain, más conocido en el campo del diseño como Estudio Primo.
El equipo al completo estuvo sacándole partido mediático a los casi desconocidos spots de la isla de Fuerteventura para un documento en el recién publicado primer número de la revista pan-europea Free (el vídeo resultado de la exploración lo puedes ver aquí). Un miembro del escuadrón, Felipe Bartolomé, tiene encandilada a Europa con su skating 4×4, granjeándole aparecer en portadas y páginas de revistas y patrocinio oficial de marcas internacionales. Apunta también que Carlos Cardeñosa, alias «el estilo importa», es la nueva adición a la familia Louw.
El concreto update corporativo nacional que acabas de leer no tiene otra intención que recordar sobre la importancia de apoyar las compañías nacionales y dar crédito a las personas que hay detrás de ellas. Respaldar a los patinadores nacionales, promover la creatividad e impulsar la industria de aquí son conceptos muy bonitos, pero hacerlos realidad solo está en la mente de muy pocos cada mañana, secundemos eso.



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