Para algunos mortales Detroit es la primera ciudad post-industrial americana. Una meca, hoy deprimida, de la productividad automotriz. Para otros, Detroit es (o ha sido) uno de los lugares musicalmente más fértiles del planeta. Una ciudad fría y dura que, como a veces pasa en los entornos más ásperos, sirvió de inspiración para músicos universales cuyas creaciones se han llevado por delante las barreras del tiempo.
Sabedores de tal distinción, Carhartt WIP lleva algunas primaveras homenajeando a la Ciudad del Motor con una serie de camisetas titulada Sound of Detroit; un tributo a la música que allí se generó y, en especial, al arte gráfico que adorna sus discos y que narra historias igual de interesantes que la música que contienen éstos.
Sin reparar en géneros, el equipo creativo de la marca ha tenido buen ojo en la selección y ha transferido las portadas de discos tan importantes como, por ejemplo, el Hair & Thangs de Dennis Coffey, el Deep Space de Model 500 o el Elvin! del jazzman Elvin Jones, a la parte frontal de uno de sus productos más populares, las camisetas. Una etiqueta diseñada a mano acompaña cada prenda con apuntes sobre el grafismo del disco, lo que convierte esta colección en óptima para un target exigente y amplio: melómanos, coleccionistas, nostálgicos con gusto y fans.
En la cuarta y fresca entrega de la serie los discos elegidos son: el clásico del techno, Enter de Cybotron, Black Mahogani del genial (y de obligada aparición en esta colección) Moodymann, la enérgica colección de canciones de rock garagero We Have You Surrended de The Dirtbombs, y un portento del blues que no hace falta adjetivar demasiado, The Country Blues Of… de John Lee Hooker.
Ahora que conoces el concepto de esta iniciativa pro-clásicos contemporáneos propuesta por Carhartt, elige la tuya y cuéntaselo a tus amigos, porque los sonidos de Detroit dan tema de conversación y de escucha para rato.


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