Volvió SpY. Y sigue terco en su cruzada de obligar a viandantes y conductores a mirar dos veces y reaccionar a la sacudida que le ha propinado a ese trozo de paisaje que se encuentran a diario de camino a clase o al trabajo.
Esta vez fue en Laussane donde el madrileño, ayudado por una grúa mecánica, instaló una luna sobre el cielo del campus de la universidad EPFL y transformó con luz, durante siete noches de abril, todo lo que hay debajo de este Primer Cuarto de nuestro satélite preferido. Más fotos de esta acción y de otros proyectos con doble filo AQUÍ.





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